Evaluación de Ciclo de Vida
La Evaluación de Ciclo de Vida (ECV) es una herramienta usada para determinar el impacto ambiental de un producto, proceso o actividad a lo largo de su ciclo de vida, desde la extracción de la materia prima hasta el procesamiento, transporte, uso y eliminación con el objetivo final de desarrollar programas y políticas sustentables.
Para llevar a cabo su primera ECV, en 2010, Gildan se asoció con Quantis, una organización independiente que provee a las empresas y gobiernos con herramientas, guías y conocimientos para alcanzar la sostenibilidad al manejar con destreza sus ciclos de vida y reducir el impacto ambiental. El objetivo de este ejercicio es identificar el impacto ambiental más significativo que surge de la fabricación de una camiseta tamaño promedio, blanca, estilo 2000, hecha 100% de algodón de Estados Unidos, ensamblada en Centroamérica y vendida a los comercios de Estados Unidos. La ECV nos permitió identificar y cuantificar el impacto ambiental de los “temas conflictivos” (es decir: contribuyentes más significativos) a lo largo de todo el ciclo de vida, desde la agricultura hasta la fabricación y uso por parte del cliente hasta la eliminación final.
Este modelo de evaluación valoró dimensiones, como la salud humana, calidad del ecosistema, consumo de recursos, cambio climático y consumo de agua. La información obtenida de la ECV nos permitió comprender mejor nuestros procesos e impactos, validar las mejoras a los procesos o productos e identificar nuevos, manejar los riesgos actuales y anticipar las necesidades futuras (por ejemplo: del mercado o regulatorias).
La ECV es un método riguroso e integral para la cual la ISO 14040:2006 describe los principios y el marco hacia la evaluación del impacto ambiental de un producto o actividad (un sistema de productos) a lo largo de todo su ciclo de vida (ver Figura a continuación). La ECV consta de cuatro fases distintivas:
- Definición de Objetivos y Alcance (modelo de estudio que define el marco metodológico que todas las demás fases de la ECV deben cumplir).
- Inventario de todas las entradas y salidas relacionadas al sistema de producto.
- Evaluación de los impactos potenciales asociados con estas entradas y salidas.
- Interpretación de los datos de inventario y resultados de evaluación de impacto relativo al objetivo y alcance del estudio.
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Hallazgos clave de ECV
La ECV mostró que, debido principalmente a la generación de electricidad para el lavado y secado, la fase de “uso del producto” constituyó el principal contribuyente a todo el impacto ambiental en la salud humana, cambio climático y agotamiento de recursos. Sin incluir la fase de uso del producto, el impacto más grande en la calidad de los ecosistemas surge de la producción agrícola de fibra de algodón, principalmente mediante el uso de la tierra, consumo de agua y emisiones relativas a los fertilizantes.
La ocupación de tierras mide la reducción de la biodiversidad causada por el uso de la tierra. La agricultura, producción agrícola de fibra de algodón en el caso de Gildan, es el contribuyente principal en esta categoría. El consumo de agua está vinculado principalmente a la irrigación de los campos, mientras que las emisiones relativas a los fertilizantes hacen referencia al uso de fertilizantes durante el cultivo de algodón, lo que genera emisiones extensivas de gas de efecto invernadero (CO2 y N2O).
Gildan mitiga en su gran mayoría este impacto al suplir la gran parte del algodón usado en sus propios centros de fabricación desde los Estados Unidos, donde el algodón crece y se cultiva con el uso de prácticas de agricultura de conservación que tienen menor impacto ambiental, en comparación con los métodos de agricultura convencional, debido al manejo integrado de pesticidas, labranza de conservación y métodos de eficiencia de agua. Además, como con todos los cultivos agrícolas de los Estados Unidos, el algodón cae bajo el control de la Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. Los agricultores de algodón están siendo monitoreados en forma constante a través de estrictas regulaciones para la frecuencia y concentraciones de aplicación de químicos.
Dentro de la fabricación directa, el impacto más grande se relaciona con el consumo de energía, en especial durante los procesos de teñido y blanqueado. Durante los últimos años, hemos podido reducir este impacto al invertir en fuentes de energía renovables, como biomasa. El consumo de agua y los residuos representan factores desafiantes en el proceso de fabricación. Como tal, Gildan inició un programa de reciclado de corrugado y fibra al igual que redujo su empaquetado al cliente. Por último, Gildan está comprometida en la eficiencia de recursos en el diseño y fabricación de sus productos con el objetivo de reducir el consumo de agua y energía.
A fin de mitigar el impacto ambiental asociado con el uso del consumidor a lo largo de la vida del producto, Gildan está comprometida a modificar las instrucciones de cuidado en la etiqueta para alentar la participación del cliente en el uso de agua fría y secado al aire libre.
Para Gildan, esta información validó sólidamente nuestro propio entendimiento y enfoque para mitigar los impactos clave. Esto es específicamente cierto para las áreas de nuestra cadena de suministro y procesos de fabricación que influenciamos o controlamos de forma directa. Los hallazgos iniciales de la ECV están siendo integrados actualmente en nuestro sistema de gestión ambiental global.