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Evaluación de Ciclo de Vida

La Evaluación del Ciclo de Vida (ECV) es una herramienta que se utiliza para determinar el impacto ambiental de un producto, un proceso o una actividad durante su ciclo de vida, es decir, desde la extracción de materias primas hasta la elaboración, el transporte, el uso y la eliminación, con el objetivo final de desarrollar políticas y programas sostenibles.

  • UNA ECV DE LA EMPRESA Y DEL PRODUCTO

    Con el fin de aprovechar la primera ECV realizada por Gildan durante 2010, en 2013, comenzamos el proceso para realizar una evaluación del ciclo de vida de todos los productos de Gildan. En 2014, no solamente completamos esta evaluación, también completamos una evaluación del ciclo de vida del producto para 24 de nuestros productos. Una vez más, este análisis se llevó a cabo con la asistencia de un especialista externo independiente que ofrece herramientas, orientación y conocimiento a empresas y gobiernos para alcanzar prácticas más sostenibles mediante el dominio de su ciclo de vida y la reducción de su impacto ambiental.

    La primera fase de esta evaluación consistió en medir la huella global de Gildan vinculada con sus actividades operativas y de gestión de la cadena de suministro a través de la utilización de un enfoque de múltiples indicadores, incluyendo la medición de las emisiones de gases de efecto invernadero, los recursos hídricos, etc. La segunda fase de esta ECV incluyó la asignación de los resultados de toda la empresa a las respectivas líneas de productos para compararlos con el fin de identificar las mejores prácticas y determinar las líneas de productos que se pueden mejorar más a través de un diseño ecológico. Los datos recopilados durante la primera y la segunda fase corresponden al año 2012.

    Como tercera fase, Gildan también realizó las fases anteriormente mencionadas para los años 2013 y 2014. De esta manera, proporcionó tres años de datos para realizar procesos de comparación y de evaluación de niveles de referencia.

    La ECV de la empresa nos permitió comparar las eficiencias de nuestras instalaciones de manufactura e identificar las menos eficientes. Esta información ayudará a la empresa a desarrollar programas para mejorar la eficiencia de instalaciones específicas. El estudio también confirmó que los principales puntos de impacto ambiental durante el ciclo de vida de nuestras prendas de vestir fueron la etapa después del uso (principalmente, el lavado de prendas), seguida por la producción de algodón (el uso de pesticidas y fertilizantes, además del uso de tierras). El tercer punto más alto en impacto ambiental fue la fase de producción, lo cual surge del hecho de que la producción de electricidad en Estados Unidos y Honduras proviene del carbón o del petróleo.

    De esta evaluación se derivaron varias conclusiones:

    1. Aunque el impacto general aumenta con los años, las contribuciones relativas de las diferentes etapas del ciclo de vida permanecen constantes. La materia prima y las etapas de producción tienen el mayor impacto con respecto a todos los indicadores. Sin embargo, la fase de producción disminuyó su huella (por el cambio climático y los indicadores de recursos) con los años debido, principalmente, a la reducción del consumo de electricidad y de combustible por kilo de producción. La implementación del sistema de generación de vapor de biomasa en las instalaciones del complejo textil de Río Nance es el proyecto principal que contribuyó a esta disminución.
    2. El uso del agua en instalaciones textiles también disminuyó con el tiempo como resultado de inversiones en equipos de teñido con un uso más eficiente del agua.
    3. Los impactos del uso de algodón aumentan con el tiempo. Como fabricante integrado verticalmente, Gildan puede influenciar  los impactos o controlarlos en casi todas las áreas de su cadena de suministro, excepto para la producción de algodón. Sin embargo, la mayor parte del algodón que Gildan utiliza viene de los Estados Unidos, donde cada vez más se utilizan métodos sostenibles de agricultura y, por lo tanto, esperamos tener un efecto indirecto positivo en nuestro propio desempeño ambiental.

    Además, en 2014, Gildan también contribuyó con el proyecto piloto de la Sustainable Apparel Coalition (SAC, por sus siglas en inglés) para hacer las pruebas de la Reglas de Categoría de Producto (PCR, por sus siglas en inglés) para la ECV de las camisetas. El estilo 2000 de camisetas de Gildan fue seleccionado para este proyecto piloto y una Declaración Ambiental de Producto (EPD, por sus siglas en inglés) fue producida de acuerdo con los lineamientos de la PCR. El piloto incluyó varias empresas pertenecientes a la Sustainable Apparel Coalition y la organización utilizó los resultados para perfeccionar la PCR e integrar esta información dentro del índice Higg de la organización, una herramienta de evaluación basada en indicadores para prendas y calzado.

    Además de medir el impacto ambiental de los productos individuales evaluados, las ECV de producto también ayudan a comparar el desempeño ambiental de productos similares, lo que contribuye a una mejor comprensión de las maneras para lograr un mejor desempeño. Las conclusiones principales de las ECV del producto incluyen las siguientes:

    1. El impacto ambiental está directamente relacionado con el desempeño de las instalaciones en las cuales se fabrica el producto, ya que no hubo cambios en el diseño de las prendas durante los años evaluados.
    2. La masa de un producto también tiene un impacto directo en el impacto ambiental de los productos. El aumento del uso de una tela para un estilo específico se traduce en mayores impactos debido a la mayor utilización de materias primas, las que provienen principalmente del cultivo de algodón.
    3. Los productos evaluados tenían un impacto similar o menor para los indicadores de cambio climático y recursos en el año 2014, en comparación con el año 2012. La reducción de este impacto se debe, principalmente, a que las instalaciones en las que se fabricaron los productos tuvieron un mejor desempeño en términos de sostenibilidad.

  • Los Primeros Pasos de Gildan en las ECVs

    En el año 2010, Gildan se asoció con un especialista externo independiente para realizar su primera ECV. El objetivo de este ejercicio era identificar el impacto ambiental más importante proveniente de la producción de una camiseta blanca estilo 2000 de tamaño medio, hecha con algodón 100% estadounidense, ensamblada en América Central y vendida en los Estados Unidos. La ECV nos permitió identificar y cuantificar el impacto ambiental de los “temas conflictivos” (es decir, contribuyentes más importantes) durante todo el ciclo de vida, desde la agricultura y la manufactura y el uso por parte del cliente hasta la eliminación final.

    La ECV mostró que, debido principalmente a la generación de electricidad para el lavado y secado, la fase de uso del producto es el principal contribuyente al impacto medioambiental global sobre la salud humana, el cambio climático y el agotamiento de recursos. Con la exclusión de la fase de uso del producto, el mayor impacto en la calidad de un ecosistema se debe a la producción agrícola de la fibra de algodón, principalmente a través del uso del suelo, el consumo de agua y las emisiones relacionadas con los fertilizantes.

    La ocupación del suelo mide la reducción de la biodiversidad causada por el uso del suelo. La agricultura, y más específicamente la producción agrícola de la fibra de algodón en el caso de Gildan, es el principal contribuyente a esta categoría. El consumo de agua, vinculado principalmente con la irrigación de los campos, y los fertilizantes usados durante el cultivo del algodón generan altas emisiones de gases de efecto invernadero (CO2 y N2O).

    En gran medida, Gildan mitiga este impacto al suplir la mayor parte del algodón usado en sus propios centros de manufactura de los Estados Unidos, donde el algodón crece y se cosecha con el uso de prácticas de agricultura de conservación, como el manejo integrado de pesticidas, la labranza de conservación y los métodos de eficiencia del agua, los que reducen el impacto ambiental, en comparación con los métodos de agricultura más convencionales. Además, como ocurre con todos los cultivos agrícolas de los Estados Unidos, el algodón está bajo la supervisión de la Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. Los agricultores de algodón son monitoreados de manera constante a través de estrictas regulaciones para las concentraciones y la frecuencia de las aplicaciones de químicos.

    Durante la fase de manufactura, el impacto más grande se relaciona cona el consumo de energía, en especial durante los procesos de teñido y blanqueado. Durante los últimos años, hemos podido reducir este impacto con la inversión en fuentes de energía renovables, como biomasa. El consumo de agua y los residuos representan factores desafiantes en el proceso de manufactura. Como tal, Gildan inició un programa de reciclado de corrugado y fibra al igual que redujo sus empaques para consumidor. Por último, Gildan está comprometida en la eficiencia de recursos en el diseño y la manufactura de sus productos con el objetivo de reducir el consumo de agua y energía.

    Para Gildan, esta información validó sólidamente su propio entendimiento y enfoque para mitigar los impactos clave. Esto es especialmente cierto para las áreas de nuestra cadena de suministro y los procesos de manufactura que controlamos de forma directa o en los que podemos influenciar.

  • ¿QUE ES UN ECV?

    La Evaluación del ciclo de vida (ECV) es una herramienta que se utiliza para determinar el impacto ambiental de un producto, un proceso o una actividad durante su ciclo de vida, es decir, desde la extracción de materias primas hasta la elaboración, el transporte, el uso y la eliminación, con el objetivo final de desarrollar políticas y programas sostenibles.

    La Evaluación de ciclo de vida evalúa las dimensiones, como la salud humana, la calidad del ecosistema, el consumo de recursos, el cambio climático y el consumo de agua. La información obtenida de la ECV permite comprender mejor los procesos e impactos, valida las mejoras a los procesos o productos, e identifica nuevos productos y procesos; gestiona los riesgos actuales y anticipa las necesidades futuras (por ejemplo, del mercado o regulatorias).

    La ECV es un método riguroso e integral para la cual la ISO 14040:2006 describe los principios y el marco hacia la evaluación del impacto ambiental de un producto o actividad (un sistema de productos) durante todo su ciclo de vida. La ECV consta de las siguientes cuatro fases distintivas:

    • Definición de objetivos y alcance (modelo de estudio que define el marco metodológico que todas las demás fases que Ia ECV deben cumplir).
    • Inventario de todas las entradas y salidas relacionadas con el sistema de producto.
    • Evaluación de los impactos potenciales asociadas con estas entradas y salidas.
    • Interpretación de los datos de inventario y resultados de evaluación de impacto en relación con el objetivo y el alcance del estudio.

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